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Detalles: Categoría: Nuestras Terapias | Publicado: 13 Agosto 2017 | Visto: 1469

 

 

La obesidad es el principal problema nutricional del siglo XXl, el descuido físico y la falta de interés por mejorar nuestro aspecto son partes claves de este proceso. Vivir una vida saludable implica, en no pocas ocasiones cambiar el estilo de vida, un regalo de mí para mí, recuperar el amor por nosotros mismos, recuperar la confianza y mejorar la actitud, recuperar tiempo para la dedicación y cuidados personales.

 

Sin desconocer que la contextura ósea, la distribución natural de la masa muscular y la estatura son inalterables, una dieta descontrolada y la falta de actividad física pueden causar que se suba de peso y con él vienen los problemas de autoestima e inseguridad.

 

Numerosas investigaciones alertan acerca de la necesidad de adoptar una forma sana de alimentación y enfatizan en  algunos efectos secundarios de la obesidad como problemas articulares, diabetes, cáncer, hipertensión, depresión, problemas urinarios y cardiovasculares.

 

Iniciar un proceso de cambio para re-aprender a comer, debe estar antecedido de alegría al pensar que una vez se adopte, los resultados van a permitir  “sentirse más feliz consigo mismo” o exclamar “me gusta la imagen del espejo”, es una inyección  de energía en todos los aspectos; sin embargo, debe ser una decisión consciente y racional, no motivada por el desespero ante una ruptura sentimental o la pérdida de empleo, que requiere de disciplina, cuidado y compromiso con nosotros mismos para que sea perdurable.

 

Se necesita un tratamiento integral guiado, que no se limite a combinar el manejo nutricional del paciente obeso con alimentos que aumenten el metabolismo y auxilien la quema de grasa corporal, sino la ruptura de los bloqueos emocionales y el manejo de la ansiedad para que se logre el compromiso de mente-voluntad.