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Detalles: Categoría: Artículos de Interés | Publicado: 13 Marzo 2014 | Visto: 7117

La sangre está clasificada como uno de los tejidos conectivos del cuerpo. El 60% de la sangre corresponde a un líquido llamado plasma y el 40% restante lo componen los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. Entonces el plasma, es la porción líquida que junto con los otros elementos mezclados, componen el fluido que llamamos sangre. El plasma está compuesto por aproximadamente un 90% de agua. En él se encuentran proteínas como la albúmina, el fibrinógeno y las globulinas.

Que son las plaquetas?

Las plaquetas o trombocitos, son fragmentos citoplasmáticos pequeños, irregulares y carentes de núcleo; la vida media de una plaqueta oscila entre 8 y 12 días. Las plaquetas juegan un papel fundamental en la hemostasia y son una fuente natural de Factores de Crecimiento. El Factor de crecimiento derivado de las plaquetas (PDGF, por platelet derived growth factor) y el Factores de crecimiento transformante beta, (TGF-beta, por transforming growth factor), estos dos han demostrado jugar un papel significativo en la regeneración y reparación del tejido conectivo.

Con el envejecimiento, los fibroblastos disminuyen la fabricación de los FCE (Factor de Crecimiento Epidérmico) y van apareciendo, gradualmente, los signos del envejecimiento cutáneo (adelgazamiento de la piel, disminución en la cantidad de colágeno, desorganización de las fibras de elastina, deshidratación, flaccidez y arrugas), lesiones musculares y articulares.

Tratamiento con Plasma Rico en Factores de Crecimiento

Si bien con el envejecimiento disminuye la concentración de FCE en la piel, estos factores de crecimiento se encuentran presentes en levadas cantidades en el interior de las plaquetas.

Se toma una muestra de sangre del paciente, se aíslan los factores de Crecimiento y mediante el uso de inyecciones intradérmicas se aplican al paciente a nivel de las zonas a tratar.

A partir de ese momento los FCRP comienzan las etapas de remodelación y regeneración celular, iniciando así, el proceso de rejuvenecimiento.

La administración intradérmica de los FCRP se ha manifestado como un estímulo para la producción de colágeno tipo I por parte de la célula fibroblástica. Demostrándonos cambios clínicos notables sobre la piel envejecida o el tejido alterado, pues restaura la vitalidad cutánea, aumenta el grosor de la piel, recupera la consistencia elástica, mejora la afluencia vascular, estimula las secreciones, y mejora la tersura y apariencia de la piel.